miércoles, 2 de abril de 2025

¿DE DONDE HAS LLEGADO?

 Décimas al Barrio de la Soledad, Oaxaca

José Luis Parra Mijangos 


 ¿Abue, de dónde has llegado?

Nos trajo la encomienda/

a trabajar en la hacienda/

para cuidar el ganado,/

sacar el metal dorado/

de las tierras del marqués,/

al quedar libres después,/

y cerca de unos doscientos,/

por fin libres los mulatos/

en el año veintitrés./


En los campos del Petapa,/

formamos un barrio aparte/

en la soledad del monte/

un solo punto del mapa./

Se inició la nueva etapa,/

república de mulatos/

llamado por nuestros tratos/

Barrio de la Soledad,/

libres de la oscuridad/

así dicen los relatos./


Así comenzó la historia,/

cultivamos con arado,/

crecimos con el ganado,/

fue la tierra promisoria/

que se guarda en la memoria./

La lucha contra la hacienda,/

el respeto se refrenda/

por nuestras tierras logrado./

¿Abue, de dónde has llegado?/

Lo conté pa’ que se entienda./

martes, 12 de marzo de 2024

EL REY COSIJOEZA 2ª Parte

 2ª Parte

Los hijos de Cosijoeza 

Durante el tiempo que Cosijoeza permaneció en Tehuantepec, los zapotecas se esparcieron por las fértiles llanuras del Istmo, apropiándose de terrenos por derechos de conquista (desplazando a los pueblos que allí habitaban).

Cuando el rey mexica Ahuitzotl había conseguido sojuzgar a los pueblos colindantes, creyó oportuno que era tiempo de atacar a la nación zapoteca y sacrificar a Cosijoeza en aras del dios Huitzilopochtli. 

No olvidaba Ahuitzotl la derrota en Quiengola, que tuvo que negociar con Cosojoeza, que había demostrado su talento y valor. Para el éxito de este proyecto era necesaria la ayuda de su hija Coyolicaltzin. Envió embajadores para solicitar permiso a Cosijoeza para que sus tropas pasasen por el reino zapoteca rumbo a Chiapas y Guatemala, regiones que quería conquistar. Además del permiso, solicitó se le prestara auxilio a su ejército expedicionario. Los embajadores debían informarse de las fuerzas y recursos de los zapotecas, para lo cual debían persuadir a Coyolicaltzin que ayudara a su padre. 

Los embajadores enviados a Zaachila (Teotzapotlan, en náhuatl) presentaron la solicitud del rey mexica y Cosijoeza les respondió que el asunto debía ser tratado con el Consejo de Gobierno, lo que llevaría algunos días. 

Cuando pudieron, los embajadores hablaron con Coyolicaltzin y le dijeron que su padre quería conocer los recursos con que contaban los zapotecas, pues el fin que se proponía era caer súbitamente con sus tropas, bajo el pretexto del paso a Chiapas, sobre los zapotecas desprevenidos, apoderarse de los almacenes de guerra, quemarlos y romper las armas. 

Colocada la reina entre su padre y su esposo, esta optó por darle a conocer a Cosijoeza la trama de Ahuitzotl. Enterado Cosijoeza, llamó a los embajadores para informarles que Ahuitzotl contaba con su  permiso para que sus tropas pasaran por el territorio zapoteca, pero que tenía que esperar a que recibiera su aviso. 

Cosijoeza se previno para una nueva guerra: hizo avanzar primero tropas a todas las fronteras y mandó reparar las murallas y fortificaciones de Quiengola, levantó nuevos cuerpos de ejército que capacitó y disciplinó, dotando con ellos las plazas militares; luego almacenó víveres y materiales, y por último, acopió nuevas armas, tocando las puntas de las flechas con venenos.  Cuando culminó con este preparativo, mandó avisar al rey Ahuitzotl que sus tropas podían pasar para Guatemala.

Ahuitzotl, tan luego como recibió el aviso del rey zapoteca, ordenó que el ejército saliera de México; una mitad iría por Tuxtepec, Cosamaloapan y Coatzacoalcos (ejército del norte), hasta caer sobre Tehuantepec, donde esperaría órdenes; y la otra mitad (ejército del centro), al mando de Moctezuma Xocoyotzin, iría por la Cañada de Cuicatlán, que atacaría a Zaachila, hasta acabar con todos los elementos de Cosijoeza, a quien suponía desprevenido. 

El ejército del norte conquistó Jaltepec, poblado de mixes, y llegó hasta Chiapas, pues no pudo entrar en Tehuantepec, que estaba reforzado por tropas zapotecas. 

El ejército del centro siguió el camino recto, pero al pisar los dominios de Teotzapotlan, se encontró en Loobanna (hoy Etla), con otro ejército de 20 mil zapotecas, que lo recibió con los honores debidos por orden de Cosijoeza y echando en medio a los mexicas, cuidó todos sus pasos y movimientos en el trayecto. 

Así Ahuitzotl, que pensaba dar una sorpresa, fue él mismo sorprendido y descubierto. Sus ejércitos pasaron sin recibir daño alguno, pero acompañados constantemente de las tropas del reino zapoteca, que no los dejaron de vigilar, hasta que los pusieron más allá de Tehuantepec, en lugares en que no podían causar ninguna alteración. 

Al tiempo que Cosijoeza salía victorioso de la defensa de su nación, su esposa Coyolicaltzin tuvo su segundo hijo en 1500. La llegada de este niño fue solemnizado con grandes fiestas en la Corte, tanto por ser el heredero de la Corona de Zaachila, como por los pronósticos favorables que precedieron a su nacimiento. Se le puso por nombre Ñaatijpa. 

Al poco tiempo, la reina salió de nuevo embarazada. Este acontecimiento llenó de júbilo a la Corte, pues el rey había destinado el trono de Tehuantepec para el tercer hijo varón. Todos los zapotecas esperaban este nacimiento con interés, pues estaría emparentado con la Corte de México y Ahuitzotl se alegraría de ver sentado en el trono a su nieto. 

Mientras esto sucedía, llegó a Zachila la noticia de que el rey Ahuitzotl había fallecido el 9 de septiembre de 1502 (Ahuítzotl también fue padre de Cuauhtémoc, ultimo tlatoani de Tenochtitlan). A los pocos días, Moctezuma Xocoyotzin (hijo del rey Axayácatl) envió un mensajero a Cosijoeza, para notificarle que había ocupado el trono de Tenochtitlan. 

El futuro del tercer hijo de Cosijoeza, estuvo marcado por malos augurios de los sacerdotes zapotecos, pues decían que sería infeliz y desgraciado. El 30 de diciembre de 1502, la reina dio a luz al futuro rey de Tehuantepec. Los astrólogos señalaron que el príncipe seria grande y feliz en la primera mitad de su vida, que reinaría prósperamente y que seria respetado y temido por las naciones vecinas; pero que al fin perdería su trono y su poder en infelices sucesos. Al príncipe se le puso el nombre de Cosijopii.

En 1504, la reina zapoteca Coyolicaltzin dio a luz a una niña, a la que se nombró Pinopaa.


 (Continuará)



Gubidxa Guerrero Luis, El Sitio Arqueológico de Guiengola

en Comité Melendre: www.comitemelendre.blogspot.com




domingo, 11 de febrero de 2024

EL REY COSIJOEZA

Introducción

En la escuela secundaria tuve una maestra llamada Benita Velia Mota, que nos impartía Historia de México. Nos hablaba al respecto del libro de Ciro González y Luis Guevara (Síntesis de Historia de México), en que se consideraba la historia de los mexicas como el hilo conductor de la historia de México. Siendo originarios del Istmo de Tehuantepec, decía que nuestros ancestros eran los zapotecas, que ellos tenían su propia historia y que eran enemigos de los mexicas.

Con el pendiente de resolver esta interrogante, me encontré con el libro de Manuel Martínez Gracida, publicado en 1888 por la Secretaría de Fomento. De esta historia de Cosijoeza, decidí hacer una sinopsis que les comparto.

José Luis Parra Mijangos. Matías Romero, Oaxaca.


Primera parte


El Reino Zapoteca, tenía como capital Zaachilla Yoo, fundada hacia el año de 1390 por el gobernante Zaachilla I. La ciudad fue fundada sobre una isla rodeada por la laguna Roaloo. 


El Palacio Real, construido de adobes y polvos de tierra, poco a poco fue cada vez más alto, ya que a cada victoria en el campo de guerra se aumentaba el número de pisos, llegando hasta 35. En ocho años se consiguió desecar la laguna y la ciudad creció en forma colosal.


En el año 1487, a la muerte de su padre Zaachila III, sube al trono Cosijoeza. Éste se empeñó en conservar la autonomía de su Nación, por lo que se puso en pie de guerra, para hacerse respetar por sus vecinos y por los mexicas. En abril de 1494, con el apoyo de los pueblos de Huaxyacac (hoy Ciudad de Oaxaca) y Mitla, empezaron las hostilidades contra los mexicas, atacando una caravana de mercaderes.


Enterado el soberano mexica Ahuitzotl (sucesor del rey Tizoc), y en unión de los reyes de Texcoco y Tlacopan, inició la guerra contra los zapotecas.


Ahuitzotl atacó Huaxyacac y la destruyó sin perdonar la vida a nadie. Posteriormente, fue hacia Mitla, donde no encuentra una gran resistencia y pasó a cuchillo a todos los habitantes.


Una vez destruidas Huaxyacac y Mitla, Ahuitzotl regresó a México, enviando su ejército rumbo a Tehuantepec, Soconusco y Guatemala.


Aliado con el rey Dzahuindanda de Achiutla, que puso a disposición de Cosijoeza 24 mil guerreros, y él otros 60 mil, se formó el ejército zapoteca que en 1496 destruyó las guarniciones que los mexicas habían dejado en el camino.


Con la victoria en el valle de Tehuantepec, Cosijoeza tomó posesión de todo el territorio conquistados por los mexicas.


A sabiendas de la respuesta de Ahuitzotl, que enviará sus mejores tropas, Cosijoeza escoge un sitio para esperar o la muerte o la integridad de los zapotecas.


Cosijoeza escoge el Cerro de Guiengola (a 243 km de la Ciudad de Oaxaca, antes de llegar a Tehuantepec) y ordena a su ejército la construcción de una muralla con piedras y lajas; además de estanques y aljibes para llenar de agua y de peces, y acopiar carne salada, maíz, frijol, chile y otras semillas, para un sitio de cuatro a seis meses.


Los 24 mil mixtecas se situaron en la ribera del río Jalapa y Cosijoeza con su ejército se metió a la fortaleza.


Pronto los mexicas, estaban al pie del cerro de Guiengola. Los primeros días los dos ejércitos se miraban, con choques sin importancia.


Los zapotecas atacaban de noche a los mexicas, utilizando caminos ocultos. Con diversas formas de ataque, pronto los mexicas se habían reducido a la mitad. En siete meses, los mexicas recibieron tres veces refuerzos de México.


Al reconocer que a Cosijoeza no lo podía vencer, Ahuitzotl inició el camino de las negociaciones, encargando de ello a Moctezuma, general en jefe de su ejército. 


Para convencerlo de la paz, Ahuitzotl le ofreció a Cosijoeza la mano de la más bella de sus hijas. Aceptó Cosijoeza y se suspendieron las hostilidades.


En tanto se daba el viaje hasta México de los enviados de Ahuitzotl, Cosijoeza, con parte de sus tropas, conquistó la Provincia del Soconusco con su anexo de Tonalá.


Cosijoeza envió una embajada a la corte del emperador mexica para pedir la mano de una princesa. Ahuizotl hizo un recibimiento fastuoso a la embajada zapoteca. El embajador zapoteca escogió de las hijas del emperador a la princesa Coyolicaltzin. La comitiva zapoteca salió de Mexico, en un trayecto de fiestas por los pueblos en camino a Tehuantepec. 


Cosijoeza y Coyolicaltzin vivieron algún tiempo en Tehuantepec, pero después de la muerte de su primer hijo, Bitopaa, Cosijoeza trasladó su corte a Zaachila.


(Continuará) 


Publicación del INAH (2021)


miércoles, 24 de enero de 2024

LA RUTA DEL ISTMO PARA BUSCADORES DE ORO


Escuchaba desde niño la historia de que mi bisabuelo Tomás Estudillo comercializaba productos del campo en Minatitlán (Veracruz) y compraba telas y utensilios para venderlos en El Barrio de la Soledad (Oaxaca). 

Que como arriero iba desde El Barrio hasta el punto donde tomaba un barco por el río Coatzacoalcos hasta el puerto de Minatitlán donde llegaban barcos americanos o europeos con mercancías. 

Buscando me encontré este relato, que presento como resumen.

Jose Luis Parra Mijangos

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Los buscadores de oro de California eligieron, en 1858, la ruta del Istmo de Tehuantepec como la vía más rápida, relativamente, para llegar de la costa este a la costa oeste de Estados Unidos.


La ruta estaba administrada por la compañía “Lousiana Tehuantepec Company”, que proporcionaba barcos, caballos, carretas, hospedaje y comida.


Los viajes iniciaban en Nueva Orleans y atravesaban 1,489 km del Golfo de México en 84 horas hasta llegar al puerto de Minatitlán. 


De Minatitlán recorrían en el vapor  “El Súchil” 130 km del Río Coatzacoalcos* hasta el embarcadero El Súchil en 12 horas. Este embarcadero estaba en la confluencia de los ríos Coatzacoalcos y Jaltepec (hoy al Este del poblado de Jesús Carranza, Veracruz). La compañía estadounidense tenía allí un almacén general y tres “hoteles”.


El siguiente tramo de 190 km era de El Súchil hasta la Ventosa en  24 horas. La primera parte de este tramo era a caballo hasta Almoloya, estación central de transporte por tierra. A partir de aquí ya se utilizaban carretas. 


Un alto era en la villa de Tehuantepec, donde los viajeros tenían hospedaje y comida a cargo de la compañía. A partir de allí se trasladaban a caballo hasta el puerto de la Ventosa, donde se subían en lanchas que los llevaban hasta el barco “Oregón”.


De la Ventosa a Acapulco, el viaje de 480 km duraba 24 horas. En Acapulco tomaban el barco “Golden Age” para recorrer 2,900 km en 168 horas, hasta San Francisco, California.


En total, el viaje duraba unas 312 horas, 13 días para recorrer 5,280 km.


En el trayecto del Istmo, había paraderos donde los viajeros obtenían comida y bebida. Estos paraderos eran de la compañía, uno de los cuales estaba en La Chivela. En Minatitlán y en Tehuantepec había hoteles y restaurantes atendidos por extranjeros.


Cuando se acabó la fiebre del oro, se cerró la ruta de la compañía y la bonanza que había en el Istmo desapareció en 1860.

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Tomado de: Suárez-Argüello, A. R. (2016). Comer, dormir y divertirse en el camino de Tehuantepec entre 1858 y 1860. Tzintzun: 64.


*El Río Coatzacoalcos es el tercero más caudaloso de México, tiene una longitud de 325 km, de los que las dos terceras partes son navegables. Nace en la Sierra de Niltepec y recoge las aguas de los ríos Jaltepec, Chalchijalpa, Chiquito, Uxpanapa y Calzadas. 

viernes, 5 de enero de 2024

Inmigración china en Matías Romero, Oaxaca

 


Introducción

En una entrevista que le hicieron a mi tía María Luisa Parra Munive, por YouTube (no está disponible) se refirió a los chinos que vivían en la Colonia Ladrillera, (hoy Colonia Hidalgo) de Matias Romero, Oaxaca, que eran hortelanos y luego cambiaron a reposteros. Cerca de la casa de mis abuelos paternos había unas personas de ascendencia china (de apellido Wong, me parece). En la búsqueda de información sobre la inmigración china encontré la tesis de Maestría de Jesús Aarón González Cruz, de la que hice un resumen. 


Antecedentes

La inmigración en la región del Istmo de Tehuantepec, tuvo su apogeo entre 1880 a 1912, por la construcción del Ferrocarril Nacional de Tehuantepec (FNT).


La primera inmigración china fue en 1890 con la llegada de 500 chinos para trabajar en la construcción del FNT y 671 más adelante. 


La construcción del ferrocarril tuvo dificultades para la contratación de mano de obra. Los trabajadores de las comunidades aledañas al trazo del ferrocarril, abandonaban sus labores por festividades o en época de siembras y cosechas, lo que causaba retrasos a las empresas constructoras.


Hasta el año de 1907, se pudieron concluir las obras del FNT. El presidente Porfirio Díaz y la comitiva presidencial inició su viaje de inauguración de la estación de trenes de Buenavista, pasando por Córdoba, Veracruz, siguieron hacia Rincón Antonio, en Oaxaca, donde estaban las oficinas de la Compañía Pearson, constructora del ferrocarril. En Tehuantepec, hicieron una escala para proseguir al puerto de Salina Cruz para la inauguración oficial del tren. 


Anque terminó la construcción del FNT, siguio la inmigración china y en 1908 se registró la llegada a Salina Cruz de 412 inmigrantes. 


En el censo de población del estado de Oaxaca de 1910, sólo aparecen 263 personas de origen chino, que puede deberse a un subregistro, pues muchos chinos no querían ser registrados.


Los chinos, aunque en un primer momento llegaron como trabajadores bajo contrato para trabajar en el FNT, posteriormente pasaron a ser pequeños comerciantes o se dedicaron a la prestación de servicios personales.


Algunos inmigrantes chinos se mezclaron con mujeres de la región que estaban 

dispuestas a uniones interraciales con hombres extranjeros. 


La población de mexicanos en el estado de Oaxaca para el año de 1910 es de un  millón 38 mil y la de extranjeros de 2,026. Los distritos con el mayor número de inmigrantes eran Tehuantepec con 507, Juchitán con 411, Oaxaca centro con 400 y Tuxtepec con 393.


Además, al concluir la construcción del ferrocarril, algunos inmigrantes chinos se trasladaron al estado de Chiapas, principalmente a la zona cafetalera en la región del Soconusco. 


La Secretaría de Gobernación pidió al gobierno oaxaqueño en 1919 un informe detallado sobre la población china en el estado. En total, se registraron 178 inmigrantes chinos. La gran mayoría se habían convertido en pequeños comerciantes.


En el informe se registran uniones interraciales entre inmigrantes chinos y mujeres mexicanas. Los hijos de estas uniones mixtas eran considerados como chinos hasta que alcanzaran la mayoría de edad y pudieran elegir entre la nacionalidad china o la mexicana.


Durante la década de 1920 a 1930 la ideología nacionalista de los gobiernos revolucionarios de Obregón y Calles buscaron establecer el concepto de mezcla racial constructiva que reflejaría la idea de identidad racial del mexicano por medio de la mezcla de la raza indígena con la europea. Algunos ideólogos nacionalistas como José Vasconcelos, creían que los inmigrantes chinos y otras razas como las personas de color y gitanos y judíos no eran asimilables a la sociedad mexicana, por lo que se quería evitar las uniones interraciales entre estos inmigrantes y mujeres mexicanas. Las mujeres que se casaban con chinos, perdían la nacionalidad mexicana, situación que se mantuvo hasta 1934. 


En 1933, se abrió en el estado de Oaxaca el Registro Nacional de Extranjeros y se recibieron 792 solicitudes de inscripción.


Inmigración china en Matias Romero

Los inmigrantes chinos inscritos en el registro de extranjeros del estado de Oaxaca, incluían en Matías Romero a José Luis Rivera Woo, Luis Loo, Francisco Fon Buj, Antonio Chontag Chio, Francisco Chen Yep, Samuel Won Chong, León Won Juy, y Gui Duy Chian Chong Fun. También aparecen inscritos  seis en Oaxaca Centro, tres en Cuicatlán, siete en Santo Domingo Petapa, tres en San Pedro Tapanatepec, uno en El Barrio, cinco en San Juan Guichicovi, cuatro en San Jerónimo Ixtepec, uno en San Miguel del Puerto y 20 en Salina Cruz.


De 1930 a 1940, la inmigración china se redujo de 158 hasta 38. Esta disminución de la población china se debió a que muchos inmigrantes de Oaxaca buscaron oportunidades en otros estados del país o en Estados Unidos, algunos más regresarían a su país natal y otros ya estaban nacionalizados mexicanos. 


Para 1940 algunos inmigrantes chinos habían logrado nacionalizarse mexicanos, a pesar de las trabas burocráticas. En ese año 16 chinos adquirieron la nacionalidad mexicana: ocho del municipio de Matías Romero y cuatro de Salina Cruz.


La población china registrada en el estado de Oaxaca en 1941, ya se refería a la ocupación de cada uno de ellos, por ejemplo, en Matias Romero eran reposteros Francisco Yep Chen y Juan Loo; comerciantes  Loo Wong Suic Conn, Antonio Chong Tang Chin, Leon Woy Jui, Chan Toy Hua y Ma Yep Xean; hortelanos Pen Chiu Won Joi y Samuel Gil. 


Conclusión

La mano de obra china fue fundamental para la construcción del FNT, aunque este hecho no ha sido reconocido. 

Faltaría investigar si los hijos de estas uniones interraciales se integraron con la población del istmo oaxaqueño. Si adoptaron la cultura de sus madres mexicanas o si conservaron algunas de las costumbres chinas de sus padres. 


¿DE DONDE HAS LLEGADO?

  Décimas al Barrio de la Soledad, Oaxaca José Luis Parra Mijangos    ¿Abue, de dónde has llegado? Nos trajo la encomienda/ a trabajar ...